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Cómo se afecta la salud mental con la alimentación

Dieta y Salud Mental
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Los alimentos que comemos afectan a nuestra salud mental

La investigación explica la conexión entre la dieta, el estado de ánimo y la cognición.
Si hay un concepto en el que los investigadores de la salud están de acuerdo es éste: Lo que se come es importante. Aunque no siempre se ponen de acuerdo sobre lo que constituye una dieta saludable, los expertos médicos llevan mucho tiempo comprendiendo que, si bien ciertos alimentos pueden ayudar a mejorar el bienestar físico, otros tienen el efecto contrario.

Ahora, una nueva colección de pruebas demuestra claramente que lo que se come también afecta a la salud mental. Un artículo de revisión publicado el mes pasado en la revista European Neuropsychopharmacology detalla las nuevas pruebas de cómo nuestra dieta afecta a nuestro estado de ánimo y bienestar mental.

Tiene sentido, escriben los investigadores, porque “la composición, la estructura y la función del cerebro dependen de la disponibilidad de nutrientes adecuados”. Las personas con problemas de salud mental específicos como la epilepsia, la depresión y la ansiedad pueden necesitar modificar su dieta de forma diferente. Esto es lo que ha demostrado la investigación hasta la fecha:

  • Varias revisiones sistemáticas creíbles han demostrado que una dieta rica en frutas y verduras frescas, cereales integrales y proteínas magras puede ayudar a mejorar el estado de ánimo general y la sensación de felicidad; también puede reducir los síntomas de la depresión.
  • Las intervenciones dietéticas específicas pueden ayudar a mejorar los síntomas de algunos trastornos mentales. Por ejemplo, hay pruebas creíbles de que la dieta cetogénica, que reduce los carbohidratos y se centra en las calorías procedentes de las proteínas y las grasas, reduce la frecuencia de las convulsiones en los niños con epilepsia.
  • La falta de un nutriente específico puede afectar a la salud mental. Por ejemplo, una deficiencia de vitamina B12 provoca fatiga, letargo, depresión y mala memoria, y se asocia con manía y psicosis. Cuando las mujeres embarazadas no reciben suficiente ácido fólico, sus hijos pueden tener problemas de desarrollo, y esos niños son más propensos a desarrollar depresión cuando son adultos. Y no consumir suficiente niacina puede provocar demencia, diarrea y picores en la piel.
  • Los investigadores escriben que hay pruebas claras de que la dieta tiene un efecto sobre la función cognitiva más adelante en la vida, aunque todavía no entendemos cómo funciona esto en el cuerpo. Sin embargo, las pruebas demuestran que la dieta mediterránea -que se centra en los alimentos integrales y las proteínas magras y elimina los alimentos procesados y los azúcares- se asocia con niveles más altos de función cognitiva en la edad adulta. Y que las dietas con alto contenido en azúcar y grasas provocan enfermedades cardiometabólicas, que tienen efectos negativos en la cognición.

El informe explica que los investigadores aún tienen mucho que aprender. Por ejemplo, ha habido muchos estudios centrados en los suplementos o las dietas de eliminación para personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad, o TDAH, pero las pruebas no han sido concluyentes hasta la fecha. E incluso cuando los investigadores han encontrado una asociación entre una dieta específica y la mejora de la salud mental, a menudo no entienden cómo los alimentos ayudan a apoyar esas mejoras.

Sin embargo, el mensaje para llevar a casa es claro: los alimentos que comemos afectan a nuestro estado de ánimo, nuestros sentimientos y nuestra función cognitiva. Una dieta centrada en frutas y verduras, proteínas magras y cereales integrales puede ayudar a mejorar la salud mental. Además, se ha demostrado que algunos suplementos y dietas específicos ayudan a tratar ciertas enfermedades mentales.

Dieta y Salud Mental

Traducción y adaptación para LaWeb1.Com desde: PsicologiaHoy

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