Generalmente las personas que padecen de Alzheimer reciben tempranamente una serie de señales que no son capaces de identificar. En la mayoría de los casos es producto del desconocimiento, por lo que se hace necesario conocer cuales pueden ser estos signos y tomar acciones inmediatas.
Síntomas del Alzheimer
Como podremos ver esta enfermedad que puede darse de forma progresiva o brusca conlleva un deterioro de las funciones cognitivas (inteligencia) como la memoria, el lenguaje y las praxias o pragmatismos sociales.
- Reiteración. Las personas tienden a reiterar su historia frecuentemente pues olvidan que lo hicieron unos pocos minutos antes, o que ya habían hecho esa misma pregunta.
- Dificultad para conducir. Se extravían con facilidad, incluso en calles bien conocidas por ellos, puede ser una señal muy significativa si hay dificultades para encontrar el camino a casa o el trabajo.
- Dificultad para evocar el nombre de personas allegadas.
- Con frecuencia no recuerdan el nombre de los integrantes de la familia o amistades.
- Dificultad para cálculos sencillos. Las personas aquejadas tienen problemas para realizar operaciones matemáticas, incluidas las más sencillas, por esto se les hace difícil administrar los negocios y su economía.
- Dificultad para el raciocinio. Son incapaces de realizar ninguna operación completa sin la supervisión de otra persona, olvidan asearse, cambiarse la ropa, cerrar las puertas, apagar el horno, cocinar.
- Dificultad para recordar eventos recientes. Estas personas pierden la memoria a corto plazo, o sea no son capaces de reproducir algunas palabras después de dos o tres minutos de haberlas escuchado, con menor frecuencia se observa que también olvidan sucesos ocurridos recientemente.
- El no darle la requerida importancia a estas señales conlleva a que las personas con esta patología sólo reciban atención médica en una etapa avanzada de la enfermedad, cuando se hacen muy evidente para la familia los problemas de raciocinio y la dificultad para recordar aspectos elementales de la vida de la persona.
- El diagnóstico de la enfermedad requiere de una serie de estudios de lenguaje y memoria que pueden tomar aproximadamente tres horas realizarlos, pero no son complejos para el paciente ya que se basan en simples interrogaciones respecto a los puntos listados más arriba, dirigidas a la persona y sus familiares.
- En esta etapa de la enfermedad es frecuente constatar en la familia y amigos un gran enfado ante la actitud errante del paciente, que con frecuencia aún no la relacionan con la patología por la falta de información sobre la misma.
- Pero esta actitud puede ser fatal para una persona que esté padeciendo de Alzheimer, sobre todo en las primeras etapas, puesto que son capaces de darse cuenta que están teniendo fallos, pero a la vez se sienten confusos, de hecho es muy frecuente que traten de ocultar o disimular estos fallos por temor a la reacción de las personas allegadas.
- Es de vital importancia que las personas afectadas tomen conciencia de que es necesario comunicar estos problemas en vez de tratar de encubrirlos, puesto que a medida que avance el Alzheimer les será más difícil ocuparse de asuntos más relevantes que el solo hecho de nombrar a una persona y que llegada la etapa en que olvidan las rutas esta es sinónimo de un avance importante de la enfermedad.
- Otro indicativo de que la persona está padeciendo Alzheimer es que se aísla de las demás personas frecuentemente, toma más tiempo para que responda a una interrogante o se vuelve entremetido.
- Igualmente pueden tornarse indiferentes, sin atracción hacia actividades que antes disfrutaban.
- Muchas veces lo hacen por las fallas de memoria, en el casos de los juegos que antes le apasionaban, se sienten incapaces de llevar las estadísticas o la secuencia del mismo y por esto prefieren no participar.
- Una dificultad muy común al principio de la enfermedad es la incapacidad para acoger nuevas informaciones, no sólo porque demoran más tiempo en captar algo, muy habitual en el proceso de envejecimiento natural, sino porque están incapacitados para recordar algo aunque se le repase varias veces, aún ni en un plazo breve.
- Muchas veces la familia y los amigos se dan cuenta de algunos de estos signos pero no lo asocian con la enfermedad, principalmente si se trata de una persona joven y lo atribuyen a estados emocionales, sobrecarga de trabajo o estrés. Se recomienda que si en la familia existen antecedentes de trastornos de la memoria, la persona que presente alguno de estos signos debe consultar a un especialista inmediatamente.
Formación educacional, paliativo del Alzheimer
- Muchos especialistas coinciden en que aquellos pacientes que hayan tenido una mejor formación educacional y se desarrollaron intelectualmente en sus carreras, puede aumentar la capacidad de memoria respecto al resto de los pacientes.
- La educación y el avance del Alzheimer son inversamente proporcionales, esto quiere decir que mientras más preparado sea el paciente, más lentamente avanzará la enfermedad ya que esta preparación sirve de muro ante el Alzheimer y mantiene activas las neuronas para oponerse al progreso de la misma.
Recomendaciones
- La pérdida de la memoria a corto plazo también se debe a la reducción del número de conexiones entre las neuronas debido a la falta de uso. Es por eso que el ejercicio ayuda a fortalecer y aumentar la capacidad de memoria.
- No es suficiente con la rutina diaria porque el cerebro lleva a cabo estas actividades casi de forma automática. Se recomienda realizar algunos ejercicios que contribuyen a que el cerebro tenga una buena respuesta ante cualquier enfermedad.
Ejercita tu cerebro
- Al menos una vez por semana intenta ducharte con los ojos cerrados. Valiéndote sólo del tacto, localiza las llaves, el jabón, regula la temperatura del agua. Tus manos notarán texturas que nunca antes habías percibido.
- Utiliza la mano contraria a la que normalmente usas para cepillarte los dientes, abrir la puerta, comer.
- Lee en voz alta, de esta forma se activan circuitos diferentes a los que cuando lees en silencio.
- Cambia tus rutas, utiliza diferentes caminos para ir al trabajo o a la casa.
- Cambia las cosas de lugar, verás cuantas veces irás a buscar el libro al mismo sitio donde siempre había estado.
- Aprende nuevas habilidades. Si te gusta armar juguetes o rompecabezas, de vez en cuando tápate un ojo para que pierdas la percepción de la profundidad y el cerebro tenga que utilizar otras vías.
Licenciado en Psicología egresado de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República del Uruguay en 2006.
Psicoterapeuta y creador de contenidos educativos. Divulgador. Emprendedor digital con trayectoria desde 2007. Fundador de Espacio Gnosis, Ánima Psicólogos y director de LaWeb1, proyecto que unifica sus antiguos blogs temáticos de educación, salud y estilo de vida. Escribe sobre la intersección entre la mente humana, los negocios, estilo de vida y el bienestar.