Por qué debemos comer frutas

Es casi una verdad de Perogrullo que las frutas son unos de los regalos más preciados que madre natura nos brinda. Sus probados valores, entre ellos el nutricional, son la base del surgimiento de la Frutoterapia.

Esta es una disciplina terapéutica que tiene en cuenta las sustancias medicinales de estos alimentos: sus vitaminas y minerales tan necesarios para el buen funcionamiento del organismo humano. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el consumo de al menos un 50 % de frutas en la dieta diaria, lo que es igual a ingerir alrededor de 400 gramos de estas.

Seguramente conoces que las frutas se dividen en cuatro grandes grupos: dulces, ácidas, semiácidas y neutras. Dentro de las dulces se incluyen, por ejemplo, fruta bomba, plátano, albaricoque, pera y guanábana. Como ves, el mismo sabor puede indicar el grupo al que pertenecen. En las frutas ácidas se ubican los cítricos como la naranja, la toronja y el limón, pero también la guayaba y la uva. Mientras, las semiácidas están a medio camino entre las dulces y las ácidas; hablamos, entonces, del mango, el melocotón, la fresa y el mamoncillo. Finalmente, entre las neutras se distinguen los frutos secos, el coco, el durazno y el aguacate, entre otros.

La Frutoterapia aprovecha el elevado aporte de vitaminas que hacen estos alimentos al cuerpo. La vitamina A, por ejemplo, que contienen el limón, la naranja y el albaricoque, ayuda al crecimiento, fortifica los tejidos y permite que el organismo sea más resistente en su lucha contra las infecciones.
En cuanto a la familia de las B, encontramos la B2 en los frutos secos, para dar buen color a nuestra piel. La vitamina PP, útil para la buena salud del sistema nervioso central y el digestivo, así como para contener las hemorragias y cuidar la piel, se encuentra en el limón.

¿Dónde están los minerales? Cerezas, albaricoques y peras contienen el azufre que nos ayuda a formar los huesos, crecer el pelo y desintoxicar el cuerpo. También necesitamos cloro para favorecer la digestión; este mineral lo hallamos en la nuez, el dátil o la almendra.

Si lo que buscas es un alivio para la inflamación o la artritis, entonces necesitas ingerir cobre. Puedes hacerlo a través de uvas, peras, almendras y naranjas. En la actualidad todo cuidado es poco, si de enfermedades contagiosas se trata; el flúor que tienen las manzanas y también las uvas te ayudará a prevenir estos padecimientos.

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