Saintes Maries de la Mer, Camargue

La leyenda nos cuenta que 40 años después de cristo, Mary Magdalene, Mary Jacoby y sus hijos James, Mary y John junto a su sirvienta egipcia Sarah huyeron hacia palestina en una pequeña barca. Las tormentosas aguas las arrastraron a la deriva debido a sus corrientes, en las marismas de Camargue. Finalizaron su trágico viaje en las orillas de la que ahora se llama Saintes-Maries-de-la-Mer – Santa María de la Mar.

Saintes Maries de la Mer, Camargue

Una historia conflictiva dice que Sarah, la sirvienta egipcia era realmente una princesa pagana de piel oscura que ya vivía en Camargue, que tuvo una visión advirtiéndola de la llegada de las dos Marys y se dirigió en su auxilio.

Según cuentan Mary Magdalene al llegar a tierra firme se dirigió sola hacia el interior, pero Sarah permaneció atendiendo a las dos Marys en una pequeña iglesia que al día de hoy es el hogar de descanso de sus restos. Sarah se ha convertido en la patrona santa de los gitanos.

Cada Mayo más de diez mil Romanís de alrededor de toda Europa llegan con sus caravanas motorizadas a venerar a la santa. Por desgracia ya quedaron atrás en el tiempo los carruajes y los caballos. A su llegada es la hora del culto, de bailar, tocar la guitarra y festejar. Los gitanos que llegan a las tierras son de alrededor de toda Europa por lo que encontramos variedad de culturas y tradiciones.

Los españoles llegan con su conocido flamenco, tocando las palmas y bailando al son de sus guitarras. Los alemanes son reconocidos por sus pequeños bigotes, el arte de hacer cestas de mimbre y sus músicos violinistas. La víspera del festival iluminan la pequeña iglesia con tantísima cantidad de velas que el hierro del posa manos es intocable debido a su incandescencia.

Saintes Maries de la Mer, Camargue

La estatua de Santa Sarah es venerada por todos mientras reluce de un blanco y azul espectacular. Los gitanos le traen regalos, flores y pasan silenciosamente por su lado al saber que al día siguiente cruzará las puertas de la pequeña iglesia como cada año.

A la tarde siguiente es llevada a cuestas hasta la orilla del mar por sus fieles mientras la multitud sigue a su Santa exclamando: «Viva las Santas Marías»…»Viva Santa Sarah!». A la mañana siguiente las estatuas de las dos Marías también son llevadas hacia la mar por sus fieles acompañados de los gitanos montados sobre caballos blancos de pura raza Camargue.

Saintes Maries de la Mer, Camargue

Las Estatuas son introducidas en la mar y sus olas las agitan mientras el cura las bendice. La festividad no cesará hasta que no caiga la noche, las estatuas vuelvan a la pequeña iglesia y sus fieles de vuelta en sus caravanas a emprender el viaje de retorno.

Un Peregrinaje, un festival sagrado, una tradición que permanece cada Mayo. Una parte de Francia que es famosa gracias a su leyenda y nos invita a pasar junto a los fieles seguidores una estancia que nos será inolvidable.

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