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Ciclamen, la flor del invierno

Ciclamen, la flor del invierno 1
El invierno es la estación favorita del ciclamen. En ésta época florece y muestra su faceta más alegre y vivaz. Esto le pasa al ciclamen durante el invierno, la estación en la que la naturaleza se adormece y descansa, preparándose para rebrotar con fuerza y renovadas energías en primavera.

Características del ciclamen

  • En contraposición con los tonos pardos y grisáceos de las otras plantas en invierno, el ciclamen hace nacer sus flores en noviembre y las mantiene hasta febrero. Durante estos meses las flores blancas, rojas, rosas o moradas del ciclamen, se yerguen sobre las hojas aterciopeladas formando una corona que desprende un sutil aroma.
  • Las hojas verde oscuro del ciclamen son prácticamente circulares y aparecen veteadas de un verde más claro y luminoso.  El aspecto de la planta florecida y en plena efervescencia es magnífico dado que, aunque su parte aérea procede de un bulbo, aumenta su tamaño año tras año.
  • Si el bulbo goza de los cuidados apropiados en los meses veraniegos, la planta volverá a resurgir y a alegrar los jardines, patios y balcones en la época más fría del año.
  • A pesar de tratarse de una planta invernal, el ciclamen es muy sensible a las heladas, por lo que es preciso tener cuidado con las mismas.
  • La  temperatura ideal para su desarrollo, floración y mantenimiento ronda un máximo de 13 grados centígrados y un mínimo de 5. Por esto hay que cuidarlo evitándole temperaturas inferiores.
  • Tampoco le gusta recibir el sol directamente sobre las hojas. Pero le beneficia y favorece mucho tener luz abundante.
  • En cuanto al riego, lo más adecuado es usar una regadera de caño largo y procurar que la tierra no se encharque.
  • El ciclamen se desarrolla estupendamente en ambientes exteriores pero también el interior de los hogares será del agrado de la planta.  En cualquier rincón que se coloque aportará una nota brillante y viva, sumamente elegante.
  • En el interior la planta se sentirá especialmente bien sobre un nido de musgo que le aportará humedad y compañía hasta la próxima primavera.