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Consejos útiles para cuidar los cactus

como cuidar cactus

Los cactus son plantas ideales para aquellas personas que aman la naturaleza

  • Las características fundamentales que distinguen a los cactus son que necesitan poca agua para vivir y la presencia de fuertes espinas.
  • Aunque los cactus no requieren de cuidados especiales, si necesitan de algunas atenciones básicas pues de lo contrario, como cualquier organismo vivo, pueden morir.

A tener en cuenta para que tus cactus se mantengan hermosos y sanos:

El riego

  • Es la parte que juega el principal papel cuando de cuidar los cactus se trata.
  • El riego de estas plantas está condicionado en primer lugar por la variedad específica y en segundo por el lugar donde este se encuentre plantado.
  • Observando un cactus enseguida podemos notar si está falta de riego o no.
  • Cuando necesitan urgentemente de riego los cactus suelen consumirse y arrugarse. La buena noticia es que una vez que los regamos, se recuperan bastante rápido y recobran su frescura y lozanía.
  • La práctica diaria, más que datos y números, es la que nos dirá el momento adecuado para regar a estas plantas.
  • Normalmente con hacerlo una vez a la semana en verano suele ser suficiente espaciando los intervalos entre riegos a medida que las temperaturas descienden. Importante que no olvides que es mejor pecar por defecto en la cantidad y frecuencia de agua a suministrar, que excedernos del volumen necesario.
  • En todo caso la periodicidad y volumen de riego estarán marcadas fundamentalmente por los factores climáticos locales.
  • En los meses invernales el riego será muy escaso o nulo si el cactus se encuentra a la intemperie. Si lo tenemos dentro de nuestras casas debemos hacerlo cuando observemos que la tierra que lo sostiene está totalmente árida.
Al regar un cactus no debes olvidar:
  • Es preferible dejar de regar que hacerlo en demasía.
  • La planta no debe mojarse, solo la tierra.
  • Cerciórate que la tierra está completamente seca antes de regarlo.
  • En invierno riega los cactus solo si es necesario.
  • Nunca regar los cactus que tengas fuera de casa si están anunciadas heladas.

El abono

  • Es un error pensar que porque los cactus son extremadamente resistentes no necesitas de abono para crecer y desarrollarse adecuadamente.
  • Los cactus también necesitan de nutrientes para mantenerse saludables, es verdad que en menor medida que otras plantas, pero pueden morir si estos le faltan.
  • El mejor suelo para sembrar un cactus es el que le proporciona una tierra ligera y con un drenaje adecuado.
  • Cuando observes señas de crecimiento de brotes o flores en la planta es el momento correcto para comenzar a abonarla con fertilizantes diluidos.
  • Esto por lo general ocurre al comenzar la primavera y deberás abonar una vez al mes hasta la llegada del otoño.
  • Con esto es suficiente para que el cactus acumule los nutrientes necesarios para sostenerse hasta la próxima primavera cuando comience nuevamente el ciclo de florecimiento y rebrote.
  • Por lo tanto en invierno no hace falta abonarlas.

Trasplante

  • La mayoría de las especies de cactus requieren ser trasplantadas cada dos años.
  • La época más recomendada para ejecutar el trasplante para una gran parte de estas plantas, es cuando comienza el crecimiento de brotes entre los meses de marzo y junio.
  • En dependencia de la variedad de cactus y la región climática donde esté localizado, esta situación puede variar.
  • Esto es una regla general, lo cual no significa que no debe ser trasplantado el cactus si ya la maceta se le ha quedado chica, o las raíces sobresalen por la superficie del sustrato o salen por los agujeros de evacuación del agua de riego.
La nueva maceta de destino del cactus no debe ser mucho mayor que la anterior. Basta que exista una holgura de 2 cm entre las paredes del tiesto y la planta. Una vez trasplantado no debe regarse durante una semana y debe ser protegido de la incidencia de los rayos del sol directamente sobre la planta y del exceso de humedad.

Unos últimos consejos

  • Agua y nutrientes en demasía producen cactus fofos y proclives a contraer enfermedades.
  • Cuando compres un cactus examínalo cuidadosamente fijándote que no tenga zonas podridas o manchas algodonosas en sus raíces.
  • Los cactus se sitúan en lugares bien iluminados, pues si los mantienes en lugares oscuros tenderán a crecer muy alto buscando la luz y su aspecto dejará mucho que desear.
  • Regar solo en la etapa de crecimiento del cactus, evita hacerlo en invierno, recuerda que el exceso de agua pudre la planta.
  • Abona con los fertilizantes recomendados para cactus y siguiendo las indicaciones del fabricante.
  • Para evitar herirte con las espinas de los cactus, cúbrelos con papel de periódicos antes de manipularlos.
Seguramente luego de haber leído estas líneas tendrás más información para cuidar los cactus.
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Las coníferas y otras plantas semejantes

coniferas
Las coníferas (palabra que significa “que tiene conos”) deben su nombre al hecho de que sus órganos reproductores poseen forma de cono. Existen conos masculinos y conos femeninos. Las semillas que se encuentran en los conos femeninos no están protegidas por una envoltura.
  • Por esta razón, se dice que las coníferas son gimnospermas, es decir, plantas con semillas al descubierto. Las hojas de las coníferas tienen a menudo forma de agujas, y la mayoría de las especies las conservan en invierno. Por lo tanto, son generalmente árboles de follaje perenne. Bajo la corteza poseen canales que secretan resina, de ahí que también se los llame resinosos.
  • Las coníferas son árboles que soportan muy bien el frío. Se las encuentra en las montañas o en las regiones nórdicas (donde forman la mayor parte del bosque boreal), pero también en regiones costeras con climas más templados.
  • Las coníferas más conocidas son, sin duda, los pinos (como el pino marítimo y el pino piñonero) y los abetos (como el abeto pectíneo que forma grandes bosques en las montañas de Europa). El grupo de las coníferas reúne también a otros árboles.
  • Es el caso de los cipreses, los enebros, las tuyas, las piceas (como la picea común que se vende como pino de Navidad), los cedros (el cedro del Líbano, por ejemplo), los alerces (como el alerce común) y las secuoyas (como la secuoya de California).
  • El tejo común, de bayas rojas, y las araucarias también son coníferas. La gran variedad que existe entre estas plantas es muy grande.
  • La mayoría de las coníferas, en especial los pinos, son ampliamente explotadas por la industria de la madera (para la fabricación de papel, la construcción de viviendas y la carpintería), ya que son árboles que crecen muy rápido.
  • En este grupo se encuentran los árboles más viejos y más grandes del mundo.
  • Existen pinos (de la especie Pinus aristato) de más de 4.000 años y secuoyas, los gigantes del mundo vegetal, que alcanzan 100 m de altura en América del Norte. De hecho, se las llama secuoyas gigantes.
  • El pino marítimo (Pinus pinaster) posee conos, como todas las coníferas. Los conos machos proporcionan los granos de polen y los conos hembras alojan a los óvulos. Cuando el óvulo es fecundado por el polen, el cono femenino crece (arriba, en el centro de la fotografía). Poco a poco se transforma en piña.

La reproducción de las coníferas

  • En las coníferas, los órganos reproductores se agrupan formando conos.
  • El pino silvestre, por ejemplo, es una conífera que posee conos masculinos (o amentos), de aproximadamente 1 cm. de largo, y conos femeninos.
  • Cuando los conos masculinos están maduros, liberan en abundancia unos granos microscópicos de color amarillo: el polen.
  • Al ser transportado por el viento, el grano de polen se encuentra con un cono femenino, al cual germina y forma un tubo que contiene dos gametos masculinos.
  • La fecundación con un gameto femenino produce un huevo que se transforma poco a poco en una semilla.
  • Durante esta transformación, el cono femenino crece y alcanza algunos centímetros; para convertirse en una piña.
  • Cuando las escamas de la piña se abren, liberan las semillas que, una vez en el suelo, germinan para dar origen a un nuevo árbol.
  • Se han catalogado más de 48.000 especies fósiles y se sabe que hace 200 millones de años, el grupo de las gimnospermas comprendía muchísimas especies.
  • Actualmente, quedan entre 600 y 700. Además de las coníferas, aún persisten tres antiguos grupos de gimnospermas.
  • El primero comprende una sola especie, el ginkgo (Ginkgo biloba). Es originario de China central y tiene hojas anchas en forma de abanico, que pierde en invierno.

El segundo grupo es el de las cicas, árboles de las regiones tropicales, que se parecen a las palmeras.

  • Finalmente, el tercero es el de la welwitschias (Welwitschia mimbilis). Esta planta vive hasta 100 años y aunque sólo tiene 10 cm. de altura, su tallo puede sobrepasar 1 m de diámetro.
  • El Ginkgo biloba es considerado un árbol sagrado en la China. Su follaje verde amarillento, muy decorativo, se vuelve amarillo oro en otoño. Aquí se observa su fruto, una bolita parecida a una ciruela. Este se desarrolla en verano y después cae.
  • Otro antiguo representante de las gimnospermas es la cica (Cycas revoluta), originaria del Japón y de la China. Su tronco es corto y abultado. Las hojas palmeadas rodean al brote que produce el cono.
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Consejos para plantar y regar

riego de plantas cuando te vas de vacaciones

Vamos a ver consejos para plantar y regar plantas. Te ayudarán a tener un jardín más lindo y saludable.

  • No hay que plantar demasiado en poco espacio ya que se debe dejar espacio suficiente a las plantas a fin de que puedan desarrollarse adecuadamente en función de su tamaño.
  • Se debe excavar hoyos amplios y sacar las malas hierbas que se puedan quitar. Hay que mezclar la tierra con abono orgánico como por ejemplo, el estiércol, compost, mantillo, turba y otros. Se puede usar abono mineral en vez de utilizar abono orgánico pero es preferible el orgánico siempre.
  • Cuando se planta un árbol para que pueda mantenerse vertical hay que clavar y sujetar el ejemplar en un tutor firme.

Consejos para plantar y regar 1

En cuanto al riego recomendamos lo siguiente:

  • Luego del primer año de plantación no hay que descuidar el riego ya que las raíces son poco profundas aún.
  • Hay que aportar más cantidad de agua cuando la planta se encuentra a pleno sol o cuando se encuentra muy expuesta al viento.
  • No se debe mojar las flores ya que van a durar menos.
  • Es recomendable quedarse corto en el riego que pasarse de la raya.