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Utilidad de los almácigos

Las diferentes especies que se pueden plantar en la huerta poseen diversas necesidades, de acuerdo a sus características, ya sea en cuanto a riego, tipo de tierra y ubicación. Muchas variedades sobre todo de verduras y hortalizas, requieren en sus primeras etapas de protección específica; un modo de otorgar esas condiciones es mediante la realización de almácigos.

  • Un almácigo es un pequeño espacio (puede ser un recipiente) con tierra en el que se depositan las semillas, y que las albergará durante las primeras etapas de su crecimiento; es decir que no es el lugar definitivo en el que se desarrollará el espécimen, sino que pasado un tiempo, hay que transplantarlo.
  • El objetivo de su realización es facilitar el manejo de los brotes y brindar los cuidados que estos requieren, dado que algunas especies poseen semillas muy pequeñas y frágiles a las cuales les es más difícil crecer en un terreno abierto; por otra parte, se preservan las mismas de posibles ataques de pájaros y de condiciones ambientales un tanto agresivas en ese período.
  • El almácigo debe estar en un recipiente de fácil transporte, para poder trasladar durante ciertas horas del día y dar las condiciones que se requieren; así, existen almacigueros que se pueden adquirir en tiendas especializadas con divisiones para cada semilla.
  • Pero es muy habitual usar cualquier recipiente que se tenga en casa, como envases diversos, de yogurt, vasos, latas, cajas de plástico o madera, o lo que sirva para contener la tierra y los brotes, y que permita realizarle orificios en su base.

¿Qué especies se pueden plantar en almácigos?

Cualquier planta que se quiera preservar o brindar cuidados más específicos en sus primeras etapas puede plantarse con ésta modalidad, pero generalmente se utiliza para pimiento, tomate, cebolla, zanahoria, coliflor, lechuga, y muchas otras.
Algunas apreciaciones:
  • Rotular cada envase o división con la especie plantada y la fecha.
  • Como regla general, resguardar del sol directo en verano y ofrecer un mínimo de 3 horas del mismo en invierno
  • El agua es un componente fundamental: la tierra debe estar humedecida tanto al momento de plantar como durante todo el crecimiento.
  • También es importante que drene para que no se formen hongos, por eso conviene hacer al recipiente orificios en el fondo.
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