La importancia de la memoria

Memoria: función cognitiva fundamental

  • Aún después de muchos años de estudios, el cerebro humano sigue siendo un misterio.
  • Este órgano de 1 ½ kilos controla todas las funciones del organismo y se considera el más complejo.
  • Lo componen células o neuronas que sobrepasan los cien mil millones y cada una de ellas se conecta a diez mil más a través de las fibras nerviosas.
  • Éstas, llegan a tener una extensión en metros de noventa millones, creando hasta mil billones de conexiones.
  • No obstante el peso neuronal no excede los 2000 gramos, contenido por el cráneo que tiene un volumen de 1 ½ lts.

Lo importante del cerebro

  • La parte más extensa del cerebro es la llamada corteza cerebral y es la encargada de regular el pensamiento y la función superior.
  • La cantidad de neuronas que contiene varía en dependencia de la edad y el sexo de la persona.
  • Oscila entre 15 y 33000 millones, cada una creando alrededor de diez mil sinapsis.
  • Por cada mm3 de corteza cerebral se encuentran 1000 millones de conexiones sinápticas.
  • La comunicación entre las neuronas se realiza a través de impulsos eléctricos procedentes del núcleo celular llegando a cada neurona adyacente. Así se controla todo el organismo por medio de la red neuronal.

La importancia de la memoria 1

El cerebro humano es capaz de procesar la información que recibe de cada receptor sensorial. Decide qué estímulo es merecedor de atención enviando comandos de inicio o inhibición a diferentes respuestas.
De las siete secciones por las que está compuesto éste órgano, cuatro de ellas influyen directamente en la concentración y la memoria:
  • El lóbulo temporal: Es el encargado almacenar funciones como la memoria, emociones, el lenguaje y la audición.
  • El lóbulo frontal: Su evolución es más reciente y alcanza su desarrollo cuando se llega a la adultez. Administra toda la actividad cerebral a través del circuito pre frontal-dorso-lateral. Este lóbulo da respuestas a los problemas más complejos, proyecta los pasos a seguir para el alcance de los objetivos, rebusca experiencias pertinentes, incorpora datos nuevos adaptando estrategias. A través de la aptitud verbal puede guiar el comportamiento y luego almacena las memorias del trabajo.
  • El lóbulo occipital: Es el procesador de los datos aportados por la vista, encaminándolos a las diferentes zonas del cerebro con el fin de identificarlas y almacenarlas.
  • El hipocampo: Almacena los recuerdos nuevos después de procesarlos para su uso a plazo largo. Esta zona con una evolución antigua está ubicada profundamente dentro del cerebro. Justamente en el doblez interno del temporal. Sin el hipocampo sería imposible estar orientado en un presente. Se viviría sumergido en recuerdos pasados. Esta capacidad se ve afectada en los pacientes que presentan Alzheimer.

La Memoria como función cerebral

  • Una de las funciones cerebrales es la memoria, la cual permite el almacenamiento y la posterior recuperación de informaciones.
  • Los recuerdos pueden ser sensoriales (provenientes del sentido del tacto, la vista o el gusto) o de un concepto más avanzado (relativos a episodios, procedimientos o explicativos).
  • Cuando se combinan estas formas de memoria individual se crean recuerdos variados y más complejos.
  • Toda la información que se descodifica en cada área sensorial perteneciente a la corteza del cerebro tiene su convergencia en la zona del hipocampo. Allí son comparadas las sensaciones nuevas con aquellas ya existentes, creando asociaciones entre diversas propiedades de un objeto. El hipocampo actúa fortaleciendo estas asociaciones entre los nuevos elementos hasta tanto la corteza del cerebro aprenda a vincularlas con el fin de que la memoria se reconstruya.
  • Para crear esa memoria, el cerebro tuvo que procesar miles de fragmentos de informaciones y decidir cuáles eran los datos verdaderamente importantes que merecían ser almacenados para su posterior recuperación.
  • Gracias a esta función cerebral se pueden recordar sentimientos como el miedo, las emociones, sensaciones táctiles.
  • También informaciones de procedimientos y episodios tales como el día y la hora en que está viviendo, la edad y la ubicación en el entorno general.
  • Una parte de esta información fue filtrada en la memoria a plazo corto. De ahí puede ser recuperada transcurridas varias horas e incluso algunos días.
  • La capacidad de fijar fragmentos de información temporalmente para el completamiento de determinada tarea es adjudicada sólo a los humanos.
  • La actividad del lóbulo pre frontal aumenta con la utilización de este tipo de memoria.
Sólo las informaciones más importantes pasarán a la memoria a plazo largo por medio del hipocampo, para permanecer ahí durante muchos años o quizás toda una vida.

Los trastornos que se producen en la memoria pueden estar determinados por los siguientes factores:

  • La Depresión: Los pacientes que sufren estados depresivos ven reducidos gran parte de sus procesos mentales, por lo que se considera este factor como predisponente para el desarrollo de trastornos de la memoria. Además aumenta el riesgo de padecer algún tipo de demencia o la enfermedad de Alzheimer.
  • El Estrés: El estrés producido por cualquier causa afecta la capacidad del cerebro de almacenar y luego evocar determinados recuerdos. Las personas sometidas al estrés entre otras manifestaciones presentan trastornos del sueño impidiendo la recuperación cerebral para el desarrollo óptimo de sus funciones.
  • El envejecimiento: Con el paso de los años la masa cerebral disminuye, siendo una de las principales causas de fallos en la memoria en el adulto mayor. También se pierden células cerebrales en tanto sucede la muerte de las neuronas y el encogimiento de las sinapsis o la relación funcional del contacto entre ellas. Este proceso se desarrolla lentamente y de forma progresiva. Se llega a perder hasta el 30% de esta masa cerebral cuando el individuo alcanza la séptima década de vida. A los 80 años el hipocampo habrá perdido hasta el 20% de las células nerviosas dificultando la creación de nuevas memorias. Este proceso varía notablemente entre un individuo y otro.
  • Los desequilibrios hormonales: Estos desequilibrios producen un impacto negativo en la memoria. Los valores de estrógeno por debajo del nivel adecuado es un factor predisponente para la aparición del Alzheimer. Esto se revela en la incidencia de esta patología en las mujeres durante el climaterio y la menopausia. Los trastornos asociados a la tiroides inciden sobre la actividad cerebral y particularmente en la memoria.
  • Las lesiones: Diversos estudios han revelado que las lesiones sufridas en el área de la cabeza durante la niñez pueden estar asociadas al aumento del riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer o algún tipo de demencia en la adultez. Este riesgo es directamente proporcional a la magnitud de dicha lesión.
  • Las Toxinas: Las concentraciones tóxicas en el cerebro humano de mercurio y aluminio se asocian al deterioro de las funciones cerebrales y la memoria además del desarrollo del Alzheimer.
  • Déficit químico: El equilibrio en la química de las funciones del cerebro es vital para mantener óptima la memoria. En pacientes con Alzheimer presentan disminuidos en el cerebro los niveles de acetilcolina.
  • La deshidratación: Una insuficiente cantidad de líquidos en el organismo afecta el sistema nervioso central y la función de los principales órganos vitales.
  • Efectos colaterales: Algunos medicamentos producen efectos colaterales que pueden incidir de forma negativa en la función del cerebro.
  • Las infecciones: Los procesos infecciosos como la meningitis, encefalitis, abcesos cerebrales y las sepsis reducen el flujo sanguíneo hacia el cerebro fomentando la degeneración neuronal y el fallo de la memoria.

Deja un comentario

error: Content is protected !!