El problema de la obesidad
Al ritmo que van las cosas parecería que nadie está exento de ponerse gordo. Entonces ¿Cuáles son los factores o condiciones que favorecen el rápido aumento de peso hasta llevarnos a tales extremos?
Sencillo, una mala cultura alimentaria.
Mostramos nuestra ignorancia sobre comer saludable a la hora de seleccionar que alimentos vamos a ingerir y en que cantidades.
- Por nuestra propia falta de tiempo casi todos apostamos por las comidas rápidas y las preelaboradas, raciones gigantescas, repletas de grasa y otros alimentos contenedores de preservantes, azucares en exceso y compuestos químicos. Y todavía nos asombramos cuando apenas podemos caminar de la gordura que tenemos, empezamos a padecer de enfermedades que nunca padecimos y la vida se nos vuelve más difícil.
- La solución está en conocer un poco acerca de los alimentos y de los efectos que causan sobre el organismo para poder elegir sabiamente que y como comemos.
- Alimentarse es uno de nuestros principales placeres, por lo que hemos olvidado demasiado que estamos comiendo, para preocuparnos por el cómo sabe y qué cantidad. Se nos olvida totalmente que los comestibles vienen a ser como el combustible con el que camina el cuerpo. Ellos deben ser suficientes para suministrarnos la energía que necesitamos para desarrollar las actividades diarias.
- Pero a diferencia de los automóviles, cuando a nuestro cuerpo le sobra combustible (léase comida), ésta tiende a acumularse paulatinamente adoptando la forma de grasa y ahí es cuando empezamos a engordar. Bueno es aclararte que no toda la grasa en nuestro cuerpo es perjudicial, algunas son necesarias para funciones del organismo como darnos calor y proteger órganos, músculos y huesos.
- Toda esta energía sobrante y acumulativa, irá creciendo a un ritmo impresionante mientras no realices actividades que quemen este combustible sobrante y en menos de lo que pestañeas serás un gordo más sumado a la gran lista.
- Practicar un régimen alimentario correcto se fundamenta en la mesura. No es que tengas que pasar hambre ni renunciar a tus comidas predilectas, sino dosificarlas correctamente, minimizar o eliminar el consumo de alimentos dañinos para el organismo y balancear los tipos de alimentos que ingerimos.
- Incorpora a tu alimentación productos tales como vegetales y hortalizas, algo de carne magra y todo tipo de comida integral. Si tus alimentos predilectos no se encuentran en este grupo, utilízalos como recompensa a los períodos de alimentación sana.
- Si cuentas ya con algunos kilos de más, y te interesa bajar de peso combina adecuadamente el ejercicio y la comida. Una dieta saludable, balancear adecuadamente los grupos de alimentos, sin exagerar en la cantidades; todo esto unido a una dosis mínima diaria de 30 minutos de ejercicios físicos serán tu remedio contra la gordura.
- Te recuerdo que en este proceso de adelgazamiento no hay atajos. Exige de ti tiempo, entrega, mucho sacrificio y fuerza de voluntad. No hace falta para eso que te mates de hambre ni haciendo ejercicios, una caminata o un paseo en bicicleta, suelen ser suficientes para quemar el exceso diario de calorías.
- Saber nos vuelve poderosos, estudia, profundiza y analiza lo que te hemos dicho. Lleva a la practica lo aprendido, recuerda: dieta sana + ejercicios. Comienza desde ya a adelgazar.
Licenciado en Psicología egresado de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República del Uruguay en 2006.
Psicoterapeuta y creador de contenidos educativos. Divulgador. Emprendedor digital con trayectoria desde 2007. Fundador de Espacio Gnosis, Ánima Psicólogos y director de LaWeb1, proyecto que unifica sus antiguos blogs temáticos de educación, salud y estilo de vida. Escribe sobre la intersección entre la mente humana, los negocios, estilo de vida y el bienestar.