Una sonrisa saludable

Una sonrisa agradable lleva implícito una dentadura reluciente y bien cuidada. Quizás en ocasiones no le damos la atención que requiere esta parte tan importante de nuestro organismo que interviene en la facilitación del habla, la forma de nuestro rostro y hasta en nuestra belleza.

Cuándo ir al dentista

  • Solo recurrimos al médico cuando ya el problema es inminente y queremos entonces que nuestro dentista se convierta en un profesional de la magia. Que logre rescatar esa pieza que descuidamos por un tiempo y que además sabemos es necesaria para nuestra vida e imagen personal.
  • Quizás de todas las piezas con que cuenta el ser humano las más problemáticas sean los cordales. O también llamadas “las muelas del juicio” los cuales se tratan de muelas como todas las demás, pero debido a su posición maxilar y el hecho de que siempre son las últimas en salir; hacen de ellas ser más propensas a inflamaciones, caries o la existencia de abscesos.
  • Los accidentes graves casi siempre se producen en los cordales de la mandíbula inferior a diferencia de los de la mandíbula superior. Éstos habitualmente solo conllevan a accidentes menores y pasajeros.
  • Los problemas comunes de todas las piezas adquieren una gravedad especial cuando se trata de un cordal por el hecho de que estos se hallan situados en el punto donde se encuentran el maxilar, la lengua, la mejilla y el cuello.
  • Las caries penetran en los canales después de haber afectado la pulpa, se propaga hasta el fondo del alveolo dental y tiende a exteriorizarse ya sea produciéndose entonces un absceso u ocasionando una periostitis, padecimientos comunes en los cordales de la mandíbula inferior.
  • Por otra parte, los cordales inferiores tienen a menudo una salida difícil o imposible lo cual a veces se prolonga durante años, accidentes que surgen entre los 17 y 30 años de edad y hasta más tarde y son dos veces más frecuentes en las mujeres que en los hombres, llegando a ser molestos y dolorosos.
  • El retraso de la evolución de las muelas conlleva al tropiezo de las piezas, siendo la principal causa de molestias, dolor, neuralgias faciales, faringitis, estomatitis ulcerosas, etc.
  • Los tratamientos de los cordales siempre deben ir precedidos de un examen radiográfico que determine la situación de la muela, y su posición exacta, siendo imprescindible la extracción solo en los casos que no exista ninguna posibilidad de que llegue a ocupar su lugar en la arcada dental.
Así pues, debes atender cuidadosamente tu dentadura y recuerda visitar al menos dos veces al año a tu dentista para asegurar calidad de vida y salud dental.

Deja un comentario

error: Content is protected !!